Pascentia, una niña de la alta nobleza española fallecida el 18 de mayo del año 519 d.C., tiene una lápida de más de 1.500 años que fue encontrada en perfectas condiciones dentro de una casa.
La lápida dice todo lo que se sabe de ella: se llamaba Pascentia, tenía 10 años y murió el 18 de mayo del año 519 d.C. en España. La piedra, encargada a un taller de escultura por su familia, fue encontrada intacta dentro de una vivienda, lo que constituye un hallazgo histórico difícil de ver.
El hecho de que su familia pudiera encargar una lápida en un taller era, en el siglo VI, una señal clara de posición social. No cualquiera podía pagarlo. Ese lujo estaba reservado para la alta nobleza, y Pascentia claramente formaba parte de ese mundo privilegiado.
La pieza llama la atención por su extraordinario estado de conservación: después de más de 15 siglos, sigue entera y con la inscripción legible. Ese detalle la convierte en un objeto invaluable para los historiadores. La información fue publicada por Clarin.





